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El nombre detrás de la historia del desalojo y los explosivos: Guillermo Caldera

Guillermo Caldera hace poco más de 20 años mató a Bárbara Tiscornia de un disparo en la cara. Hoy volvió a ser noticia cuando la policía halló explosivos, pólvora y municiones en una vivienda de Bolívar al 3700.

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Guillermo Caldera

Por Federico Desántolo

Guillermo Caldera, de 40 años, volvió a ser noticia. Su debut en la primera plana de todos los medios locales y nacionales ocurrió hace poco más de 20 años cuando mató a Bárbara Tiscornia de un disparo en la cara y tras intentar ocultar el crimen con la ayuda de su padre fue condenado a 13 años de prisión. Hoy volvió a ser noticia cuando la policía halló explosivos, pólvora y municiones en una vivienda de Bolívar al 3700.

Todo comenzó minutos después de las 13 cuando personal de la comisaría primera acudió a la vivienda ubicada en el macrocentro para notificar a Guillermo Caldera y a su pareja que, por orden del Juzgado de familia Nº 6, debían desalojar la casa

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Fuentes judiciales informaron a Mi8 que en momentos que la policía se disponía a inspeccionar la casa, Caldera les dijo que había explosivos, municiones y pólvora que pertenecían su padre. En ese instante se puso en funcionamiento un protocolo de seguridad para este tipo de situaciones. Se cortaron las calles para impedir la circulación de vehículos y transeúntes y personal de la División de Explosivos de la Policía bonaerense revisó la vivienda.

En una habitación hallaron dos granadas de mano en condiciones de ser activadas y un envase con pólvora. Además se secuestraron una escopeta, un aire comprimido, cartuchos de diferente calibre, frascos con casquillos, cargadores, correderas y porta-cargadores. Por último, ocultos detrás de un televisor, se hallaron cuatro frascos con cogollos de marihuana.

La denuncia ante el Juzgado de Familia fue realizada por el tío de Caldera, hermano de su padre, que quiere que su sobrino y su pareja abandonen la casa que le pertenece a Jorge Caldera, de 73 años, y padre de Guillermo. Según consta en la causa el tío acusa a Guillermo de no brindarle a su padre los cuidados necesarios y que por ese motivo se encuentra internado en la clínica Colón desde el 9 de agosto con un severo cuadro de deshidratación.

Hasta el momento la Justicia no abrió una causa penal ni imputó a Caldera, y teniendo en cuenta que en la casa viven también sus hijos menores de edad, la jueza que atiende en el desalojo, le dio una prórroga de 24 horas para que pueda encontrar otro lugar a donde mudarse.

EL CRIMEN DE BÁRBARA TISCORNIA

Bárbara y Guillermo tenían 20 años y una relación. La noche del 22 de abril de 2003, se encontraron y fueron a un departamento en la zona norte de la ciudad. No se sabe el motivo pero entre la 1.30 y las 2 de la mañana, Guillermo le apoyó un arma en la cara a Bárbara y disparó.

Durante el juicio se pudo comprobar que el joven llamó a su padre, el médico Jorge Caldera, quien acudió al lugar para ayudar a su hijo. Entre los dos envolvieron el cuerpo de Bárbara con frazadas y la metieron en el baúl del auto Mercedes Benz del médico. Luego la arrojaron por los acantilados de la playa de Camet.

El cuerpo fue encontrado por un pescador de la zona y la autopsia determinó que Bárbara tuvo una sobrevida de 15 minutos luego de recibir el disparo. La querella determinó que Caldera padre podría haber asistido a Bárbara teniendo en cuenta que era médico, pero prefirió deshacerse de la joven.

Los investigadores, también pudieron comprobar que esa noche hubo un segundo llamado desde el teléfono del departamento. Esta vez el médico llamó a sus padres, a los abuelos de Guillermo, que llegaron al departamento para limpiar todos los rastros del crimen. Con lavandina intentaron borrar todas las manchas de sangre.

Guillermo permaneció varios meses prófugo y fue condenado a 13 años de prisión en 2005. Su padre y sus abuelos nunca fueron juzgados porque al ser familiares directos no se les puede imputar el delito de encubrimiento.

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